Los Llanos y los Andes venezolanos

Aún mi cabeza no había terminado de aterrizar después de los altos vuelos vividos con la historia de los pequeños titiriteros cuando mis piernas, sin consciencia alguna, como si de un autómata se tratase, me llevaron velozmente hasta Ciudad Guayana. Allí me esperaba mi amigo Lautaro, a quién conocí en Santa Elena y con quien, un par de meses antes, acordé encontrarme a mi paso por su ciudad.

La Gran Saban. Parte 3

... Pero si algo me ha dejado claro este viaje es que está dispuesto a traerme tan solo cosas maravillosas, así que a la mañana siguiente me dispuse a cumplir la promesa que les hice a los chavales. Con paso firme y con una decisión que movería montañas me dirigí al Ayuntamiento para comprobar qué sería más poderoso; si los intereses de un puñado de políticos o la demoledora fuerza de creer firmemente en algo

La Gran Sabana. Parte 2

...¡¡No me lo podía creer!! Llevaría a aquel lugar de ensueño mis marionetas. “TiTiRiBiCi es llegar a los lugares más remotos para poner la magia de las marionetas al alcance de todos”, dice mi página web. Cuando escribí esto no pensé ni en broma que terminaría siendo tan consecuente con las máximas con las que presentaba mi proyecto.

La Gran Sabana. Parte 1

Me quedaría corto si dijera que desde que entré en Venezuela estoy viviendo un sueño. Es más. Es mucho más que eso. No podía imaginarme que los astros pudiesen alinearse con tanta precisión y habilidad como para hacer que todo lo que me está sucediendo en este país esté resultando tan alucinante y redondo.